El grande Cruz Mejía

Grande entre los grandes. Tenía 22 años cuando tocó puertas en Radio Educación. Había estudiado ciencias de la comunicación, pero su amor por la música pudo más que cualquier cosa. Para cuando llegó por su gran oportunidad en la radio pública, ya había tomado cursos de guitarra, acordeón y locución, lo que le permitió consolidar el proyecto “¿Quién canta?” un espacio enorme dedicado a la música popular mexicana. 

Compañero y amigo de Edmundo Cepeda Delgado, Cruz Mejía Arámbulo, ofreció conciertos en espacios culturales con todo un repertorio detrás de él. Más de 450 canciones entre las que destacan “Rueda de Prensa”, toda una declaración de amor de un periodista firme en su trinchera de la prensa y “Te quiero con la panza”, porque eso sí, su panza siempre fue motivo de orgullo y a la cual consentía, de vez en cuando, con una “cocarrabo”, así le decía al refresco Coca-Cola que tanto le gustaba, quizá lo único que no odiaba de los gringos.

Participó en uno de los programas radiofónicos más importantes de México y quizás el único en su tipo, “Cachivaches”, junto a su compañero y amigo Edmundo. Fue allí donde yo lo conocí. Fue allí donde escuche su canción “Rocío”, todo un poema de amor que les queda de perlas a las mujeres que se llaman así. Siempre de gafas obscuras, bajito y de gran corazón. Un día se nos fue y no regresó. Ahora está con las estrellas en el firmamento no sin antes dejar la máxima prueba de amistad, hacerse cómplice en las batallas por el amor al decir "vamos de serenata", pero no en "tres semanas", vamos hoy.

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